5 mar. 2010

Mensajes de Cuaresma del P. Laurence, 3 de Marzo


Los temas que se van desarrollando durante los rituales propios de los tres días de Pascua son en gran medida equiparables a aquellas cuestiones que podríamos decir constituyen lo que llamamos el “sentido de la vida”. En el mundo antiguo, los misterios eleusinos eran ceremonias de iniciación y de culto a Deméter y Perséfone, que incluían promesas de poder divino. Eran ritos secretos con raíces en la religión prehistórica. Sócrates se negó a participar en los mismos, dado que no se le permitiría hablar acerca del conocimiento adquirido a través de ellos. Como sucede con todos los rituales religiosos serios, la preparación de los participantes – en los ritos eleusinos - era un prerequisito necesario. La Cuaresma es nuestra preparación y la Pascua nuestro misterio.Uno de los temas de los misterios de la Pascua es el de la traición. A Jesús no sólo lo traicionó Judas sino, en cierto sentido, lo traicionaron todos a los que intentó enseñar. Esto no es inhabitual, como tal; lo que sí fue única fue su manera de responder ante ello.El tema de la traición es más profundo de lo que parece. Por supuesto, el esforzarse por manejar los sentimientos de traición o de decepción – el trata de no caer en la paranoia y de reconocer la propia culpa – forma parte del auto-proceso de madurez. Deberíamos estar pendiente de esto a diario, y la atención plena cuaresmal puede ayudarnos en este sentido. La meditación nos revela cómo la propia mente tiene la capacidad de traicionarnos. Hemos de ir, no obstante, más allá y comenzar a prepararnos para el gran tema: el misterio grandioso de que incluso la mayor de las traiciones es redimible.
Laurence Freeman