18 mar. 2010

Mensajes de Cuaresma del P. Laurence, 15 de Marzo


Uno de los efectos mas distorsionados del ego es el de echar la culpa a los demás para protegernos a nosotros mismos o para mantener nuestra imagen intacta. Al verlo en Adán apuntar con el dedo a Eva y en el comportamiento aun de los niños pequeños, concluimos que debe ser un mecanismo de defensa muy enquistado. Este comportamiento nos lleva a todo tipo de problemas, no siendo de poca importancia el convertir en chivo expiatorio a un inocente.
Bíblicamente, el desierto simboliza el lugar donde la simplicidad radical del ambiente y la falta de lugares de distracción, lleva a un desapego gradual de todas nuestras proyecciones. Idolatrar o demonizar son igualmente irreales. En la simplicidad primeramente nos encaramos, luego nos aceptamos tal como somos y entonces se hace más fácil tomar responsabilidad donde debemos. El primer paso es ser honestos con nosotros mismos. Por este motivo Jesús nos advierte no representar roles en lo externo de la religión. Es más fácil decirlo que hacerlo; pero la meditación lo hace posible porque es también un tipo de desierto de radical simplicidad y transparencia.

Laurence Freeman