23 nov. 2010

La reciente visita del P. Laurence Freeman OSB a Caracas: una oportunidad para reafirmar la fe a través de la oración contemplativa

Vitrales del ábside del templo de Sta. María Madre de Dios con escenas del Apocalipsis, creado por Angel Atienza Landaeta en su taller de Guarenas.

La reciente visita a Caracas del P. Laurence, director de la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana, fue una gran oportunidad para que los que asistieron a los tres encuentros de meditación y silencio, profundizáramos en nuestra fe cristiana y entendiéramos más claramente el poder transformador de la oración contemplativa.

La visita dio oportunidad para tener cuatro encuentros con el P. Laurence: el primero, con los coordinadores de grupos semanales de meditación de Caracas en Los Guayabitos; el segundo, con los 130 participantes inscritos en el retiro de un día de meditación y silencio en la Parroquia Sta. María Madre de Dios de Manzanares, Caracas; el tercero con Yólimer Obelmejías Valdés del diario El Universal, quien le hizo una breve pero interesante entrevista al P. Laurence sobre la meditación, que fue publicada al día siguiente; y el cuarto, en la charla con meditación y preguntas organizada por la Facultad de Teología de la UCAB (ITER) en el auditorio de su campus de Altamira. Fue un programa muy intenso, pues todo transcurrió en una noche y todo el día siguiente, y a pesar de las restricciones que imponía el tráfico fue fluyendo serenamente a lo largo de las horas.

Los organizadores de wccm.venezuela quedamos exhaustos pero satisfechos por haber 'producido' una oportunidad de experiencia espiritual cristiana de espíritu ecuménico para los venezolanos interesados. La mayoría fueron caraqueños, pero hubo también visitantes de Valencia, Maracay, Guanare, Barquisimeto, Los Altos Mirandinos y La Guaira.


EL ENCUENTRO DE LOS GUAYABITOS
En la Qta. Tijoa de Los Guayabitos nos dimos cita para tener un encuentro con el P. Laurence los diez coordinadores de grupos de meditación que se reunen semanalmente en Caracas y los organizadores de los Miniretiros trimestrales que la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana en Venezuela organiza trimestralmente para iniciar a los interesados en aprender a meditar. Fue un encuentro de los impulsores de esta práctica en Venezuela con el P. Laurence. Cada quien tuvo oportunidad de comentar en el encuentro quien era y por qué encontraba interés y valor en participar en esta experiencia de la CMMC. Revisamos nuestra experiencia con los 9 Miniretiros sabatinos realizados hasta ahora y por los que han pasado cerca de 200 nuevos meditadores. El P. Laurence nos contó las principales tendencias y nuevas actividades de la CMMC en el mundo y particularmente destacó el gran interés que ha despertado en el mundo la experiencia australiana de enseñanza de la meditación a los niños en las escuelas y el pedido reciente de la Arquidiócesis de México D.F. al P. Laurence para introducir masivamente la meditación en las parroquias católicas de Ciudad de México. Un reto mayor, si se consideran las grandes dimensiones de la concentración urbana católica más grande del mundo. Luego el P. Laurence nos convocó para realizar juntos una meditación de 30 minutos y posteriormente dimos final al encuentro con una cena llena de sabores venezolanos.
Fue un encuentro muy cercano, humano, amistoso y cristiano.
















EL RETIRO DE MEDITACION Y SILENCIO EN MANZANARES

El retiro se realizó en la sala de conferencias, jardines y templo de la parroquia Sta. María Madre de Dios en Manzanares, Caracas. Transcurrió entre las 7am y las 5pm, incluyendo almuerzo y dos refrigerios y terminando con la celebración de la Eucaristía.
El P. Pepe Martínez, párroco de Manzanares, dio
un saludo de bienvenida a los 130 inscritos en el retiro que habían empezado a llegar a la parroquia desde las 6:30am. Así mismo, puso a la disposición de los meditadores de Caracas sus intalaciones para realizar cursos y retiros como este en el futuro. Se destacó la presencia en el retiro de algunos participantes de diversas tradiciones religiosas como un rabino y su esposa, un sacerdote anglicano, una monja budista zen, al igual que varios sacerdotes y monjas católicas. Sin embargo, la gran mayoría eran laicos católicos.


























El retiro fue un ambiente en el que se promovió el silencio y la atención al momento presente. Transcurrió en una combinación de charlas del P. Laurence, sesiones de meditación, caminatas contemplativas por los jardines, ensayos para los cantos de la Eucaristía, y dos intercambios de preguntas y respuestas con el P. Laurence. A través de sus tres charlas el P. Laurence fue presentando a la meditación u oración contemplativa como un acto de fe que nos pone en comunión con el Padre a través del espíritu de Cristo presente en nuestro interior y nos va transformando lentamente a través de los frutos del espíritu. Igualmente, exploró las raices evangélicas de la oración contemplativa y destacó los mensajes contemplativos de las enseñanzas de Jesús (No oren con muchas palabras y en público - Cuando oren vayan a su lugar privado - El Padre conoce todas sus necesidades - No se obsesionen con el mañana... sean como los lirios del campo y los pájaros - Adorar al Padre en espíritu y en verdad - Para entrar al Reino de los Cielos es necesario renunciar a si mismo).

El retiro terminó con la Eucaristía en el templo de la parroquia, concelebrada por el P. Laurence, el P. Pepe y el P. Juan Jennings, y animada por los 130 participantes que cantaron himnos de la comunidad de Taizé, tales como "Laudate omnes gentes", "El alma que anda en amor" y "Ubi caritas". A decir de muchos cuando se despedían, el retiro fue una experiencia inolvidable.

LA ENTREVISTA CON EL UNIVERSAL
Esta es la interesante entrevista realizada por Yolimer Obelmejías Valdés de El Universal al P. Laurence.

Laurence Freeman:

Meditar es necesario para la vida
El líder espiritual inglés dictó en Caracas un retiro de reflexión (meditación) y silencio

El padre afirma que "la fe es nuestra capacidad para relacionarnos, comprometernos y trascender"
(Foto: Oswer Díaz M.)
YOLIMER OBELMEJÍAS VALDEZ EL UNIVERSAL
jueves 11 de noviembre de 2010 12:00 AM

El director de la Comunidad Mundial de Meditación Cristiana, Laurence Freeman, vino por tercera vez a Caracas para ofrecer un retiro de meditación y silencio en la parroquia Santa María Madre de Dios ubicado en Manzanares. Su visita duró solo dos días, sin embargo, el tiempo fue suficiente para compartir con los feligreses de esa comunidad su experiencia después de tres décadas de trabajo religioso. "Aprender a meditar es aprender a ser fiel en las cosas pequeñas. La idea de este tipo de eventos es enseñar a ser fieles en la práctica diaria", dice el monje Benedictino de la Congregación de Monte Oliveto. Sostiene el religioso que la fe es más que una simple creencia y quiere llevar el mensaje a quienes lo escuchan. "La fe es nuestra capacidad para relacionarnos, comprometernos y trascendernos a nosotros mismos, es un músculo que tenemos que ejercitar y durante la meditación lo ejercitamos como quien va a un gimnasio".

Freeman responde a las personas que cuestionan el acto reflexivo (contemplativo) como vía para alimentar su fe en Dios. "No estamos esperando que nada extraordinario suceda dentro de nuestra meditación, pero nuestra vida cambia para mejorar", afirma. A lo largo de su trayectoria, el británico ha manifestado su interés por el diálogo interreligioso, llegando a reunirse con el maestro espiritual del budismo tibetano el Dalai Lama. "Disfruto el diálogo con gente de otras religiones, especialmente, si medito con ellos porque la reflexión (meditación) conjunta hace las conversaciones mucho más interesantes", expresa. En ese sentido, el padre Laurence confiesa que prefiere compartir con gente común y corriente en sus sitios de adoración, no con los académicos ni los líderes religiosos y así entender cuál es su experiencia espiritual. El teólogo, cuyo legado se ha expandido por más de cien países, también fomenta la enseñanza de la meditación en los niños y estudiantes. "Es muy fácil aprender malos hábitos, pero toma mucho tiempo liberarse de los malos y toma más tiempo aprender las buenas costumbres, y si podemos enseñar estos hábitos a los niños y a la gente joven es mucho mejor", considera. Para Freeman la meditación no es solamente un camino espiritual o una manera de orar, es un talento necesario para la vida. "No creo que la humanidad pueda sobrevivir las presiones del mundo moderno sin adquirir este hábito. Es maravilloso ver cómo los niños meditan naturalmente, sin recibir una orientación previa, les gusta meditar y los beneficios se ven muy rápidamente. Los padres y los maestros lo notan enseguida", agrega el religioso. @ Fin del reportaje.

[Nota de Meditadores en silencio interior.
Palabras entre paréntesis en el reportaje son nuestras.
Dado que la práctica espiritual de la meditación es nueva para mucha gente en el medio cristiano, facilmente se la confunde con la reflexión, la introspección o con algún tipo de oración mental. Es por esto común en estas entrevistas en el mundo entero utilizar estas palabras como sinónimos de meditación con el objeto de evitar repetir la palabra cacofónicamente. Es importante al leer el texto estar conscientes que meditar no es pensar, ni reflexionar, ni orar mentalmente. La meditación es entrar en un estado de "adoración en espíritu y en verdad ante la realidad de Dios que está en nuestro corazón". Esto lo hacemos "renunciando a nosotros mismos", saliendo de nuestro ego y sus preocupaciones, fantasías, planes y cháchara mental y colocándonos en la presencia de Dios. Logramos ese estado tranquilizando nuestro cuerpo y silenciando nuestro ambiente, nuestra boca y nuestra mente a través de la concentración de toda nuestra atención sobre una palabra que repetimos interiormente durante toda la sesión. John Main OSB y Laurence Freeman OSB recomiendan utilizar la palabra "Maranatha", una oración cristiana muy antigua, formulada en arameo, el idioma que Jesús hablaba, y que significa "Ven Señor". Lo importante no es pensar en su significado sino repetirla incesantemente para que nos ayude a salir de nuestro ego y ponernos en la presencia de la última realidad.]


OTROS ARTÍCULOS DE EL UNIVERSAL

Caracas, domingo 17 de febrero, 2008Opinión
Laurence Freeman

Por Emeterio Gómez


Si apelamos a los sentimientos, a la bondad y a Jesucristo, sin la menor duda nos entenderemos

Con el tradicional y loable apoyo de la Corporación Andina de Fomento -siempre al tanto de los valores morales y de la espiritualidad más profunda- esta semana estará en Venezuela Laurence Freeman; monje benedictino inglés, director de la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana. Una institución cuya muy benéfica influencia tiende a expandirse aceleradamente. Es la fértil idea de promover dentro del Cristianismo una práctica que -en él- llegó a tener cierto auge y que ahora, afortunadamente, intenta renovarse. En palabras de Freeman: "En la Meditación vamos de la mente al corazón¿ dejamos los pensamientos, palabras e imágenes de lado (por un rato) y entramos inconscientemente, silenciosamente, dentro de la verdadera presencia de Jesucristo en nuestro espíritu. Vamos de la mente al corazón, del pensamiento al silencio ¡de la imagen a la realidad!".
Hermosas palabras que van directas al núcleo más hondo de lo humano; no a la mente o a la razón, sino a los sentimientos, al corazón y sobre todo, al infinito e indescifrable misterio que en nosotros es la presencia de Dios. Un infinito y un absoluto que de alguna manera habitan en el espíritu. De la cita anterior -o en estrecha relación con ella- brotan espontáneos los nombres de dos grandes poetas. Esa última frase: "from image to reality", es sorprendentemente similar a la que Eliot -también inglés- usa en Cuatro Cuartetos. "El ser humano sólo puede soportar instantes de la realidad espiritual", la verdadera realidad, la profundidad incognoscible de la Psiquis, que nos rebasa, nos aplasta y nos hace mirar al cielo en búsqueda de alivio¿ y de un Ser trascendente. Aquella realidad que la poesía, el arte y en general la estética apenas alcanzan a barruntar. Precisamente, por instantes¿ puntual o espasmódicamente. ¡¡La Realidad que la Religión asume (o es) de manera permanente!!
El otro gran poeta es nuestro Antonio Machado, en cuyos breves versos chocan la Razón y el Corazón. Aquélla tratando ilusamente de llegarle a la Verdad a punta de silogismos y éste reiterando que la Verdad es simplemente ¡la Esperanza! Aquélla diciendo: "no podemos entendernos Corazón" y éste ripostando con una fuerza que viene de muy lejos, de ese misterio aterrador que yace en el hombre sin que él tenga el menor chance de descifrarlo. Esa fuerza cósmica que nos permite entendernos en cuanto asumimos a Dios como la relación con el prójimo, en cuanto la Meditación (otra vez habla Freeman) "crea comunidad, revela nuestros cimientos comunes y nos da a todos un nivel más profundo de Ser". En el breve poema de Machado, el Corazón sabe que la religión nos permite acceder a un nivel mucho mas duro del Ser y por eso -¡con razón!- le retruca "lo veremos" a una Razón que duda de la posibilidad de que los hombres se entiendan. Si apelamos a los sentimientos, a la bondad¿ y a Jesucristo, sin la menor duda nos entenderemos. Es la noción de Dios, la misma de hace 2000 años, que ahora en el siglo XXI y gracias a hombres como Juan Pablo II o Laurence Freeman, relanza con fuerza inaudita sus potencialidades.
Por el más puro azar, nos coinciden dos eventos: tendremos a Freeman en Cedice, el jueves 21, a las 12 y 30, para un coloquio sobre: Meditación, ética y solidaridad en el mundo de los Negocios. Y luego, a las 7:30 de ese mismo día, ¡también! los espero en Ciudad Banesco, para el bautizo de Racionalidad y Religiosidad y para mi charla Ética, Religiosidad y Empresa. Recuerde por favor, en ambos casos, reportarse forzosamente si desea asistir.
emeteriog@cantv.net


LA CHARLA EN EL ITER-UCAB: MEDITACIÓN Y TRANSFORMACIÓN
El P. Laurence dedicó esta charla a exponer las virtudes de la meditación como un acto de fe que tiene un gran poder transformador. Explicó cómo no es importante lo que uno siente mientras medita sino lo que la meditación produce en nosotros en las diversas dimensiones de la vida. Es lo que S. Pablo llama "los frutos del espíritu", amor, alegría, paz, comprensión de los demás, generosidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo.




Fin del reportaje.