24 abr. 2011

Domingo de Pascua. Mensaje del P. Laurence

Las mujeres que primero vieron a Jesús resucitado y transmitieron la buena noticia –hombres, niños y un perro reunidos alrededor de la antigua piedra que se encuentra parada en el centro exacto de la isla de Bere. Cada minuto va aclarando más pero nosotros todavía esperamos – en una quietud cada vez más profunda – que la luz dorada del amanecer aparezca en el lejano hueco lleno de esperanza en la nube del horizonte. El dorado se filtra, rico, sanador y glorioso y el día ya ha amanecido verdaderamente. Aleluya. Que la paz de Cristo Resucitado llene nuestros corazones y disipe la oscuridad y el temor. La Resurrección es una experiencia en esta vida. Nos envía nuevamente a vivir nuestras vidas de todos los días de un modo nuevo, libres de temor, libres para amar. Libres para ser felices.¡Felices Pascuas para todos. Aleluya!

Laurence Freeman OSB

(Traduccción de Ana Privitello)