25 feb. 2010

Mensajes de Cuaresma del P. Laurence, 25 de Febrero

Miraba yo un gran árbol maduro que era movido por un grupo de hombres. Ellos cavaron un gran hoyo alrededor de sus raíces. Probablemente algunas de sus raíces fueron cortadas o dañadas pero había muchas intactas para asegurar su sobrevivencia. Se veía como si fuera una cirugía; el paciente pasivo, vulnerable, con su dignidad arrebatada. Los hombres pasaban bandas en un patrón de cruz abajo del árbol para mover esa gran milagrosa creación a la parte de atrás de un vehículo.Las prácticas religiosas o espirituales que no son radicales – llegar a las raíces de nuestro ser – son meramente un jugueteo. Pueden calmarnos la mente en cierto grado o consolarnos por los problemas de la vida – y estos no son efectos indeseables – pero su gran propósito es la conversión radical.La paradoja está en que la gran transformación que nos ocurre, progresivamente, en la meditación, parece crear agitación y una pérdida total – un renunciar a todo por la nada. Entonces la realidad consiste en ir descubriendo y ganando algo que nuestra imaginación no puede comprender. Puede parecer como una dislocación o un desarraigo pero de hecho es un volver a casa, una reintegración. La Cuaresma está dedicada a llevarnos a esa onda de la paradoja en preparación a la muerte y a la resurrección.
Laurence Freeman