24 feb. 2010

Mensajes de Cuaresma del P. Laurence, 22 de Febrero



Uno de los Padres del Desierto decía que el don de conocerse a uno mismo es más valioso que el poder de hacer milagros. En nuestros días puede que seamos escépticos acerca de los milagros – aunque vivimos en la era de los milagros tecnológicos – aunque podemos estar también a medio camino del extraordinario suceso o intervención que lo cambiará todo para nosotros. El premio de la lotería, la aparición de nuestra pareja perfecta, el trabajo adecuado. Quizás la ancestral preocupación del hombre por los milagros haya sido sustituida en el mundo moderno por el entretenimiento y la diversión de masas. Pero el autoconocimiento no tiene nada que ver con la fantasía, sino que es una realidad que nos transforma y cambia nuestra percepción desde adentro hacia afuera. Es algo irreversible y por tanto representa la realidad de lo que nosotros llamamos “crecimiento”. Tampoco es pasividad. El conocimiento de uno mismo no ocurre simplemente. Tenemos que desearlo y querer buscarlo, y trabajar por ello. La meditación es una afirmación de esto, un compromiso personal con esta dimensión espiritual de la realidad. La Cuaresma está para ayudarnos a recordar este compromiso y estar abiertos a la gracia que complete el trabajo que tenemos que hacer.
Laurence Freeman