21 feb. 2010

Mensajes de Cuaresma del P. Laurence, 21 de Febrero


No tienes qué creer en la mítica figura del demonio - la composición de la sombra psicológica y la fuerza colectiva de la obscuridad - para entender el significado de la tentación.
Cuando Jesús 'fue llevado al desierto para ser tentado', El lo enfrento todo - la atracción al poder, la auto-suficiencia, la vanidad, todo lo que el ego instintivamente prefiere y ve como las formas de su propia sobrevivencia. Para resistir la atracción de la ilusión se requiere de un riesgo consciente de optar por lo real. Es abstenerse del falso consuelo de todos los substitutos de la realidad. El desierto es un lugar donde podemos hacer esto porque su simplicidad disminuye la distracción, el bosque de distracciones en el cuál lo irreal fácilmente se esconde y re-agrupa su fortaleza. Cada periodo de Meditación es permitirnos a nosotros mismos ser guiados al desierto. A veces se batalla con la distracción y el ego. Pero a veces, inesperadamente y por La Gracia, el desierto florece con todos los colores frescos y fragancias de nuestro encuentro con lo real.
Laurence Freeman